La versatilidad, alta eficiencia y ausencia de residuos son las principales ventajas que ofrece el gas ozono para evitar problemas derivados de la contaminación en distintas industrias y procesos productivos.
El permanente proceso de innovación y generación de nuevas soluciones adaptadas a las necesidades de sus clientes, ha llevado a INDURA a desarrollar aplicaciones que incorporan el gas ozono como agente sanitizador. Como explica Álvaro Pérez, Subgerente Negocios Gestión Integral de Aguas, “hemos investigado los distintos usos de este gas en base a sus propiedades que lo hacen altamente oxidante e inocuo, creando sistemas que se pueden aplicar en la sanitización de alimentos, oxidación avanzada de minerales, sanitización de agua para diversos usos, tratamiento de Riles, entre otras”.
Los casos concretos en que el ozono se alza como la opción más eficiente, se encuentran en diversas etapas y tipos de procesos productivos: - sanitización del equipamiento de líneas de procesos, como cintas transportadoras, máquinas envasadoras, mezcladoras, cortadoras, entre otras. - sanitización de utensilios e implementos de uso en desposte o fileteo de productos, tales como cuchillos. - sanitización y complemento en calidad de productos alimenticios. - purificación y sanitización de aguas de proceso y para embotellado de agua. - oxidación avanzada para abatimiento de minerales. - tratamiento terciario de riles. - potabilización de aguas.
Soluciones altamente efectivas
Aplicado disuelto en agua o gaseoso, el ozono elimina cualquier contaminante biológico y permite abatir minerales según sea el requerimiento particular. Comparado con otros métodos y productos sanitizantes, el ozono es 57 veces más potente que el cloro, y 5.000 veces más eficiente que la cloramina, con la ventaja adicional de la total ausencia de residuos tras su aplicación, implicando menores costos y puntos críticos dentro del proceso de fabricación. Es además uno de los esterilizantes más poderosos, pudiendo destruir –con bajas dosificaciones- bacterias, virus y olores, así como también disminuir sólidos suspendidos y DBO5, entre otros.
“Este gas actúa inactivando los microorganismos por el deterioro de sus constituyentes celulares, como lípidos de la pared celular, enzimas intracelulares, lipoposacáridos, material genético, entre otros. Su efecto por lisis celular permite al ozono no desarrollar resistencias microbianas, a diferencia de antibióticos y químicos”, explica Álvaro Pérez.
Adicionalmente, no afecta las propiedades físico –químicas y características organolépticas de los alimentos y es también un agente de santización ecológico que no daña el medio ambiente. “Por último, su generación in situ permite eliminar los riesgos de almacenamiento de químicos peligrosos y presenta un bajo riesgo de accidentes en su manipulación debido a las bajas concentraciones”, concluye Álvaro Pérez.
INDURA ha desarrollado soluciones con ozono que consisten en un avanzado sistema de mezcla del gas en el agua utilizada en los procesos, tecnología que asegura una sanitización más efectiva. Con ello, la compañía ofrece un servicio integral a sus clientes, el cual ha sido implementado en pisciculturas, plantas de proceso de alimentos, viñas, aguas para embotellado, tratamiento terciario de riles, entre otros.
¿Cómo se genera el ozono?
El ozono es un gas generado in situ a partir de oxígeno puro. Se elabora pasando oxígeno gaseoso a través de celdas dieléctricas que lo someten a un alto voltaje; este campo de alta energía es capaz de disociar los átomos que componen la molécula de oxígeno O2, lo que da lugar a una molécula triatómica de O3 o gas ozono, el cual se genera en concentraciones relativamente bajas. |